Analog Rooms: la tendencia 2026 que redefine cómo vivimos el hogar
- *Werba Inmuebles*

- hace 7 minutos
- 2 Min. de lectura

En 2026, el diseño de interiores está experimentando una nueva dimensión: la aparición de los analog rooms, espacios dentro del hogar diseñados específicamente para ser libres de pantallas y dispositivos digitales, con el objetivo de promover experiencias más humanas, conscientes y conectadas con nuestros sentidos.

Lejos de ser un rechazo radical a la tecnología, esta tendencia responde a una creciente “fatiga digital” que muchas personas sienten tras años de saturación visual, notificaciones constantes y entornos hiperconectados. La idea base de un analog room es sencilla: crear un lugar en casa donde el estímulo principal no sea una pantalla, sino actividades que fomenten presencia, creatividad y relación humana.
Un analog room puede adoptar múltiples formas según los intereses de quienes habitan esa casa. En algunos casos, se trata de un rincón de lectura con estantes de libros, sillones cómodos y luz cálida; en otros, de un área de juegos de mesa, un espacio musical con vinilos y instrumentos o incluso un salón con un tocadiscos y objetos antiguos que evocan nostalgia y calma. La tendencia incluso se ha visto en diseños domésticos donde los muebles se orientan hacia el centro de la habitación para facilitar conversaciones en lugar de enfocarse en una pantalla.

Este enfoque tiene implicancias claras para el rubro inmobiliario. Cuando pensamos una propiedad para vivir, la distribución y función de los ambientes deja de responder solo a criterios técnicos (cantidad de metros, circulación, orientación solar) y empieza a considerar cómo se vive ese espacio. Un cuarto de estar que incorpora un analog room puede ofrecer un valor agregado emocional, posicionándose como un área destinada al bienestar en un mundo saturado de dispositivos.
Además, el auge de esta tendencia se vincula con otros movimientos de diseño de 2026, como el minimalismo cálido y la creación de interiores que priorizan el confort emocional y funcional del día a día. En otras palabras, ya no se trata solo de cómo se ve un espacio, sino de cómo lo sentimos cuando estamos dentro de él.

Para quienes buscan vender o alquilar propiedades, entender esta tendencia puede ser útil para destacar características flexibles o áreas que puedan adaptarse para este tipo de uso. Un ambiente que puede funcionar como sala de lectura, estudio sin tecnología o rincón de juegos sin pantallas puede ser un diferencial frente a otros inmuebles más tradicionales.
En definitiva, los analog rooms representan una apuesta por viviendas que sepan equilibrar conectividad y desconexión, tecnología y atención plena. Y en un contexto donde la calidad de vida se vuelve cada vez más un criterio de elección, este tipo de espacios pueden marcar la diferencia entre una casa bonita y un hogar verdaderamente vivido.









Comentarios